busquemos las grietas, hallemos las contradicciones

Bilbi.es, “proyecto que engloba la oferta comercial, cultural y de ocio de Bilbao la Vieja, San Francisco y Zabala”, es una iniciativa que por lo que leo en su web, bastante críptica y retórica, parece estar liderada por la Asociación de Comerciantes del barrio y Lan Ekintza. Esta iniciativa no ha tardado en generar polémica y ya se ha creado un evento en facebook bajo el lema “No a la farsa de bilbi.es”, que versa así:

“Esta campaña, en la que han intentado integrar a muchos de los que estamos en la Asoc.Cultural Dos de Mayo, cuenta con un presupuesto de más de 30.000 euros, de los cuales, desde un principio se nos dijo que ni un euro iba a ir para realizar las actividades, sólo para la promoción. Todo un despropósito. Y es que el objetivo no es trabajar por una actividad cultural en el barrio sino “vender” que en él se realiza algo. (…) San Francisco, Dos de Mayo, Zabala y, por supuesto, Bilbao la Vieja necesitan mostrar sus virtudes pero no esconder sus defectos detrás de un nuevo nombre. Y, sobre todo, es indignante que intente maquillar culturalmente este barrio cuando los actores culturales que trabajan día a día lo hacen en una situación más que precaria”


Sin muchas certezas y a modo de reflexión me gustaría citar a Harvey, recuperando una entrevista del 2007 publicada en Apariencia Pública:

“Cuando la inversión pública se destina a la creación de un buen clima para los negocios se está subsidiando el capital y, por tanto, se está contribuyendo al proceso de restablecimiento del poder y los privilegios de clase. No obstante, en estos procesos hay ciertas contradicciones que hay que analizar detenidamente. Por ejemplo, hacer más competitiva una ciudad podría requerir prestar atención a cuestiones relacionadas con la calidad de vida en el área urbana y, lógicamente, el empobrecimiento atroz de la población puede constituir un elemento muy poco atractivo para ciertas inversiones de capital. En consecuencia, si lo que se quiere es atraer turismo y ciertos tipos de actividad empresarial, la construcción de un entorno urbano tranquilo, creativo, interesante, etc. puede pasar a formar parte del proyecto neoliberal. Por lo demás, la competencia espacial es siempre una competición monopolística y en ciertas ocasiones es posible hacer un uso muy eficaz del elemento monopolista. Por ejemplo, hacer una ciudad única, especial y “auténtica” puede resultar muy atractivo y por esta razón hay tantas ciudades que han comenzado a prestar atención a su herencia cultural o a consideraciones culturales en general, con el objeto de realzar su naturaleza comercializable. Esta estrategia puede incluir desde el recurso a la arquitectura de firma (como el Guggenheim de Bilbao o ciertas instalaciones culturales de Barcelona) hasta la reconfiguración y mercantilización de ciertas tradiciones. Yo no estoy a favor de este tipo de márketing que convierte la ciudad en una marca comercial pero es importante darse cuenta de que en estas estrategias hay contradicciones que podrían emplearse para intentar devolver el poder a los movimientos sociales y para mejorar el bienestar urbano.

 

 

 

 

 

 

 

Post hau aipamenak // citas, auzoak // barrios, ekonomia // economía, elkarbizitza // convivencia, hiri-herritarrak // ciudadanía, hiriak // ciudades, nortasuna // identidad atalean publikatu zen. Gogokoetara gehitzeko lotura iraunkorra.

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